INICIO TERAPIAS CURSOS VIAJES AGENDA RETIROS GALERÍA BIOGRAFÍA CONTACTE

 

ESCRITOS CRISTÓBAL MOYA - CAMINO CON ALMA

 

Cantarás la Canción

 
Hombres y mujeres.
Opuestos o complementarios.
Opuestos y complementarios.
Partes de un todo, o el Todo expresándose como parte.
 
¡Hombres ¡ en cuanto miramos hacia un lado, tenemos inclinaciones,unas tendencias, una naturaleza, una memoria, un cuerpo, un corazón, una mente.
 
¡Mujeres! en cuanto miramos hacia un lado, tenemos inclinaciones, unas tendencias, una naturaleza, una memoria, un cuerpo, un corazón, una mente.
 
En cuanto yo Hombre te explico lo que veo, abro mi corazón y mente y te digo… esta es la verdad. Y tu mirando lo que ves, sintiendo lo que sientes, pensando lo que piensas, me dices que eso no es así, de esa manera nos hacemos daño , nos sentimos incomprendidos, separados, unos de los otros. Nos vivimos como opuestos y nuestra danza es la lucha, la razón, el orgullo, las heridas y el sufrimiento.
 
Cuando por Amor, me olvido de mí por unos momentos. Y explicándome tu, yo miro contigo, entonces puedo ver lo mismo, entender el hecho, caminar unidos. Mi feminidad se regocija y te apoya. Y cuando volviéndome a mi ser-hombre, me acuerdo de lo que vi. ¡Ese es el espíritu de lo femenino que habita en mi, que se asienta, y me da vida.
 
De esa manera nos complementamos, en cuanto como Ying-Yang nuestra danza se vuelve circular, formamos una visión, un círculo que se cierra en si mismo.
 
Esa condición crea vínculos, deseos, dependencias, lucha de opuestos. Pero la comprensión, digestión y asimilación de esa vivencia me completa, yo me hago uno, y el deseo, la dependencia…consecuencias de la necesidad del otro, van desapareciendo. “Yo busco al otro cuando no lo tengo, cuando no lo siento”, cuando lo otro vive en mi, ya no somos dos cosas, sino UNA. Ycuando siento esa unidad...
 
¿donde están el hombre y la mujer?
 
¡Están en el mundo! Ahí afuera en la superficie, oponiéndose, rechazándose, acercándose, necesitándose, buscándose, complementándose, curándose, cuidándose, aprendiendo la danza cósmica de la Existencia, ahora más lejos, ahora más cerca. Buscando, encontrando, y huyendo de ese ultimo compás que nos invita a levantar los ojos y ver por encima nuestro, todas las estrellas, todos los soles, toda la oscuridad, toda la eternidad! ¡Esperando ese ultimo baile!
 

Y yo en soledad, debajo de esa inmensidad saltando sobre mis talones y con los brazos levantados ¡bailaré mi canción!…

! La canción de un hombre! ¡La canción de una mujer!

Que tontería, ni que hubiera un cielo de hombres y otro de mujeres

 

¿CANTARÁS LA CANCIÓN?

El Caminante

Cristóbal Moya