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ESCRITOS CRISTÓBAL MOYA - CAMINO CON ALMA

 

El Crecimiento de un buen ego

 

Un buen Ego crece equilibrado  cuando las siguientes estructuras:

-Cuerpo-deseos

-corazón-emociones

-mente-conceptos e ideas

se encuentran en armonía, es decir:

 

Si hay una calidad y equilibrio en los deseos, el cuerpo se siente bien.

Si en el mundo de las relaciones humanas hay cariño y afecto, el corazón se siente bien.

Si las ideas y los conceptos conforman una estructura positiva, la mente está en calma.

A más equilibrio entre las estructuras, mejor se siente uno consigo mismo.

Si por ejemplo: una de las estructuras mantiene predominancia sobre las otras, se creará un cierto desequilibrio. Si cuidamos mucho nuestro cuerpo e imagen y descuidamos el corazón, el cuidado del cuerpo se volverá obsesivo, buscando siempre el valor fuera de nosotros. No llegaremos nunca a sentirnos bien con nosotros mismos.

Si para nosotros lo importante es conseguir metas y sueños, tal vez nos olvidemos de que tenemos un cuerpo, o sea unos límites y entonces sin querer iremos mas allá de nuestras posibilidades, creando cansancio, enfermedad, estrés etc.

Nuestra alma también tiene un cuerpo que se alimenta  y crece en otras latitudes.

El cuerpo del alma esta hecho de energía y se alimenta de la experiencia directa.

El corazón del alma se alimenta y nutre en la entrega, el compartir y los sentimientos que nacen de esa interacción.

La mente del alma crece en el cultivo de las cualidades: humildad, valor, bondad, cooperación, compromiso…

Nuestra sociedad se nutre, alimenta y crece en base a las necesidades, cuidados y enfermedades que lleva el crecimiento de la personalidad y el cuerpo (individualidad).  

 

La sociedad como ente nos dice, que “personas-ego”, satisfechas, crearan un mundo mejor. La  realidad es que aunque en ciertos lugares del mundo hay millones de personas que tienen una buena vida, la insatisfacción, depresión, manipulación, guerras e  injusticias  de cada día siguen siendo portadas en todos los medios de comunicación.

Con esto, lo que quiero decir es que hemos equivocado la manera en la que se debe ayudar a crecer a la personalidad. Pues toda personalidad que esté desvinculada del alma, no podrá crecer arropada en el amor y el bienestar y vagará por este mundo asentada en las consignas de una sociedad que sólo busca el consumo y la riqueza de unos cuantos.

Nuestra alma nace en nosotros, junto con nuestra vida mortal y también necesita cuidados y dedicación.

Nuestra alma crece en nosotros a medida  que descubrimos y practicamos las cualidades y virtudes esenciales  de justicia, humildad, confianza, generosidad y afecto genuino. En cuanto dichas cualidades  van tomando forma... El Corazón se expresa  y en cuanto se comparten El Cuerpo crece.

 

 Si cuidamos el alma y la alimentamos y creamos hilos de contacto con el ego. Este se enriquece y deviene a ser un “buen Ego” transmisor aquí en la tierra de todo el  saber, el corazón y la energía del Alma.

Conclusión: por favor pongamos cada cosa en su sitio, demos valor y predominancia al crecimiento del alma e indirectamente los valores del ego y de la sociedad cambiarán, pues una sociedad con Alma, cuidará de manera más amorosa y equitativa  a sus hijos.