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ESCRITOS CRISTÓBAL MOYA - CAMINO CON ALMA

 

Las Leyes Naturales. Cómo se mueve la Energía.

 
En nuestra educación todo el mundo se ha preocupado de explicarnos cuales son las leyes que imperan en esta sociedad, pero hay pocas personas en nuestra vida que hayan intentado explicarnos las leyes que rigen aquí, en la Naturaleza. Porque antes que sociedad esto es Naturaleza. La sociedad es algo pasajero que está dentro de un entramado natural infinito, que ya existe y nos acoge, y que tiene sus propias leyes. Conocer estas leyes nos da poder; poder de situarnos y de conocernos.
 
La Tierra está dentro del sistema solar. Hay millones de sistemas solares y nosotros estamos en uno. El centro del sistema solar es el Sol y hay otros planetas alrededor.
 
Pero la Tierra, que conozcamos, en este sistema solar, es el único lugar en el que hay vida a nivel físico. Todo lo físico, requiere de unas condiciones para que haya vida y la Tierra reúne esas condiciones que permiten que la vida sea posible.
 
Lo primero que podemos ver es que entre el Sol y la  Tierra hay una distancia que no es la misma que con el resto de planetas, hay una distancia muy concreta. Es gracias a esa distancia que la vida puede surgir aquí en la Tierra. Si estuviera más cerca, el calor del Sol no permitiría la vida, si estuviera más lejos habría demasiado frío  y tampoco habría vida.
 
Vemos que una cierta distancia es necesaria para que la vida sea posible.
 
Nuestra vida se desarrolla entre estos dos espacios: arriba el Sol y abajo la Tierra, cada uno con unas cualidades propias y por tanto cada uno con una polaridad y energía concretas.
 
 El Sol es luminoso, es de polaridad positiva, el Sol proyecta, el Sol se da.
 
La Tierra es oscura, es fría, es femenina y acepta, es receptiva, está abierta.
 
¿Quién es más? y ¿quién es menos? A nivel de cualidad es lo mismo, porque para que la vida sea, uno es dependiente del otro. Si la Tierra no estuviera aquí, por más que el Sol calentara no habría vida.
 
La energía fluye entre estos dos espacios siguiendo sus propias leyes.  Una de ellas es que va de donde hay más a donde hay menos,  ¿qué más?) La energía activa, biológica, del Sol desciende a la Tierra, quien en su receptividad la puede acoger, la puede absorber.
 
El resultado de esa unión entre el Cielo y la Tierra es la Vida en todos sus aspectos, árboles, plantas, animales y nosotros mismos, somos el producto del encuentro entre el Cielo y la Tierra. Por esto las tradiciones antiguas dicen que somos hijos de esa unión. Entre el Sol y la Tierra podríamos decir que hay una relación de Amor, y de esa relación de Amor nacemos nosotros y los demás Seres. De ese encuentro nace la vida. Y nosotros somos vida.
 
Tiene que haber, por tanto, uno que proyecta, que se da y una que recibe eso que se da. Si no fuera así no podría ser la vida.
 

No hay enfrentamiento entre el Sol y la Tierra, cada uno hace lo que tiene que hacer, lo que ES. El Sol por ser Sol ilumina, y la Tierra por ser Tierra acepta esa luminosidad, la acoge y la expresa hacia fuera, en múltiples formas de Vida. Este es el flujo de la energía; es así, nosotros no podemos hacer nada.

 
Vemos que una cierta distancia es buena en una relación. Esto ya nos lo podemos ir aplicando porque así es cómo funciona la energía en el mundo natural, y nosotros estamos dentro de ese entramado energético; por lo tanto dentro de esas leyes y tenemos que conocerlas pues quién conoce esas leyes se puede poner a favor de esa energía.
 
Lo que hay fuera está dentro, como está construido el Universo fuera está construido mi universo interno. Entonces es más fácil ver cómo funcionan las cosa fuera y comenzar a sentir que es igual como tiene que funcionar adentro.
 
Hemos visto ya algunas  cosas importantes, la distancia y la aceptación de esa distancia, y que la energía va de donde hay más a donde hay menos. La Tierra es receptiva, de polaridad negativa, que no quiere decir mala. La energía femenina tiene esa cualidad, y por ese motivo es posible esa relación, pues eso le permite acoger la luminosidad del Sol y manifestarla en forma de Vida. Es un trasvase, un trasvase energético que provoca la Vida.
 
Esto, también nos lo podemos ir aplicando: el principio masculino y el principio femenino, el óvulo y el espermatozoide.  A nivel de pareja tiene que haber una distancia entre el principio masculino y el femenino. Aplicado a nosotros, a nivel físico entre el brazo derecho y el izquierdo ya hay una distancia concreta. La estructura física se adapta a las condiciones de la Tierra. Si la energía de la tierra fuera de otra manera, las personas seriamos de otra manera porque la estructura se va modificando en función de las condiciones que hay en la Tierra.
 
Durante los miles de años de historia que hemos vivido las personas han ido cambiando. Se han ido adecuando, y el resultado actual es fruto de las condiciones que han ido cambiando.
 
Así como entre la Tierra y el Sol hay una distancia, hay un espacio concreto que permite la Vida, porque cada uno ocupa su lugar, también en nosotros existen esos espacios que nos permiten vivir. Los órganos son esos espacios en nuestro cuerpo.